CUIDADO CON EL USO DE LOS TELÉFONOS MÓVILES
Vivimos en la era digital y con este artículo no voy a decir que no usemos teléfonos inalámbricos, ya que soy la primera usuaria, sin embargo, me gustaría informar sobre el peligro que tienen, sobre todo si los usamos en exceso. Desde 2011, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, órgano de investigación sobre el cáncer de la OMS, declaró que los celulares son un “posible carcinógeno” del Grupo 2B, reconociendo que su uso conlleva un mayor riesgo de tumores cerebrales malignos como los gliomas. Se recomienda tomar medidas para reducir al máximo su exposición, especialmente en niños, ya que son mucho más susceptibles a las ondas electromagnéticas.
El investigador Martin Pall ha publicado estudios que describen los posibles mecanismos moleculares de cómo los campos electromagnéticos de los celulares y tecnologías inalámbricas dañan a las plantas, animales y seres humanos. Se ha demostrado que los campos electromagnéticos (EMF) de baja intensidad de microondas/frecuencia inferior actúan en animales mediante la activación de canales de calcio dependientes de voltaje (VGCC) en la membrana plasmática, produciendo una excesiva concentración de calcio intracelular, lo que lleva a efectos fisiopatológicos y, en algunos casos, terapéuticos. Estos efectos patológicos se producen en gran parte a través de una señalización excesiva de [Ca2 +] i, que incluye óxido nítrico (NO) excesivo, superóxido, peroxinitrito, formación de radicales libres y el consiguiente estrés oxidativo. Estar cerca del móvil todo el día, incluso sin hablar, puede acelerar el envejecimiento. Puedes ver un resumen del artículo aquí.
Hace 10 años, en 2011, otros estudios demostraron que de unos 3,000 animales expuestos al tipo de radiación emitida por los celulares 2G y 3G, las ratas macho tuvieron más probabilidades de desarrollar tumores cardíacos, mientras que las ratas hembras y recién nacidas expuestas a altos niveles de radiación durante el embarazo y la lactancia tuvieron más probabilidades de tener bajo peso corporal. Ver aquí. También se observó daño al ADN, al tejido cardíaco y otros tipos de tumores como los cerebrales, prostáticos, hepáticos y pancreáticos. Sin embargo, el principal peligro de la radiación de los celulares no es el cáncer cerebral, sino el daño sistémico celular y mitocondrial, que puede contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas.
La exposición de mujeres embarazadas a dispositivos de radiofrecuencia (RF) plantea preguntas sobre sus posibles consecuencias para la salud de su descendencia. En un estudio francés publicado en febrero de 2018, se ha llegado a la hipótesis de que la activación inmune materna aumenta las alteraciones neurobiológicas a largo plazo inducidas por la exposición a la RF. Estos datos respaldan el hecho de que los fetos que reciben exposiciones ambientales combinadas con radiofrecuencia necesitan especial atención para su protección. Las membranas que rodean el útero tienen el efecto de concentrar significativamente los campos electromagnéticos del entorno en el que se encuentra la madre, alcanzando niveles que no son sostenibles para el desarrollo humano.
Otra investigación ha demostrado que los campos electromagnéticos (CEM) aumentan los macrófagos en el cuerpo lúteo y el crecimiento de los folículos, lo que se ha relacionado con infertilidad primaria y secundaria.
Ante esta evidencia, mi recomendación es que no estés todo el día con el teléfono al lado, y es muy importante ponerlo en modo avión mientras duermes. Durante el sueño profundo se activa el sistema linfático cerebral, que es cuando desintoxicamos el cerebro, eliminando desechos acumulados, como proteínas beta amiloides, una característica de la enfermedad de Alzheimer. Debemos eliminar la exposición a frecuencias extremadamente bajas (entre 50 y 60 Hz) de campos eléctricos y magnéticos mientras dormimos, ya que en este momento nos afectan más.
Además, el wifi es igual de peligroso; puede compararse a tener una torre de telefonía cerca, por lo que recomiendo otras opciones más saludables, como la tecnología LiFi, que funciona a través de la luz o el cable. Desde 2015, la sala de maternidad del hospital de Perpiñán ha retirado el wifi e instalado LiFi, argumentando que es necesario proteger a las madres y los bebés. Aunque aún no se conocen todos sus efectos, se sabe que son menores que los del wifi. Apaga el wifi al menos cuando vayas a dormir y no permitas que tu hijo pase todo el día con el teléfono cerca, ya que son quienes más se ven afectados debido a su desarrollo. No queremos ver un aumento en el cáncer en esta generación al llegar a la edad adulta.
Ayudemos a vivir en un mundo más sano. Si todos los vecinos apagamos el wifi por la noche, viviremos en un edificio más saludable. La información está ahí. Hace solo unas décadas no se sabía el poder carcinógeno de un cigarro, y ahora sabemos que fumar es la principal causa de cáncer de pulmón.
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