OS LUSÍADAS (Canto Segundo LXXXIX A XCVII)
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LXXXIX.
Dice; y al mar en tanto descendia
La gran rueda del sol, y el mensajero
Con la embajada alegré ya venia
Para la flota, en su batel ligero.
Hínchese todo pecho de alegria,
Porque tienen el medio ya postrero
Para encontrar la tierra que buscaban;
Y así ledos la noche festejaban.
XC.
No allí faltan los rayos de artificio,
A trémulos cometas imitando:
Las bombardas tambien hacen su oficio,
Mares, tierras y cielos atronando.
Del Cíclope se imita el ejercicio,
En las bombas, que luego están brotando:
Otros con voces, con que el cielo herian,
Instrumentos altísonos tañian.
XCI.
De tierra les responden bravamente
Con volador cohete y con tronido:
En giros corre el aire rueda ardiente:
Truena el sulfúreo polvo comprimido;
Sube la grita alegre de la gente;
El mar se vé de fuegos encendido
Y no menos la tierra; así en peléa
Parece que uno á otro se festéa.
XCII.
Mas ya el dia entre rosas esparciendo,
Invitaba las gentes al trabajo
La madre de Memnón, la luz trayendo
Que al dulce sueño, humano pone atajo:
Y vánse ya las perlas deshaciendo,
Que al cáliz de la flor la noche atrajo,
cuando el Rey se embarcaba de Melinde,
Por ver las naves á que el mar se rinde.
XCIII:
Vianse en rededor hervir las playas
Con la gente que alegre se apareja:
Brillan de fina púrpura las sayas:
Lucen las tramas de sedil madeja:
En vez de las guerreras azagayas,
Y el arco, que los cuernos asemeja
De Febe, ramos de la planta lucen
Que al vencedor corona le producen.
XCIV.
Ancho batel y largo, que entoldado
Viene de telas varias y colores,
Tráe al Rey Melindano, acompañado
De nobles de su reino y de señores:
Viene de ricos paños adornado,
Segun son la costumbre y los honores:
Lleva en la frente venda guarnecida
De oro, y de seda, y de algodon tejida.
XCV.
Un ropon de damasco ostenta fino,
De color Tíria, entro ellos muy preciada:
Y un collar cuelga al cuello, diamantino,
Dó el arte á la materia vé humillada:
Con resplandor reluce damasquino
Rica daga, en el cinto, bien labrada:
Y orla, y sandalia, y todo, con primores
Cubren aljófar y oro en mil labores.
XCVI.
Con un redondo quitasol de seda,
En escelsa y dorada asta ingerido
Un ministro al rigor del sol le veda
Que el rostro ofenda al Rey esclarecido
Música trae á prora estraña y leda,
De bronco son, aspérrimo al oido,
De arqueadas trompas, que en redor tañendo
Producen sin concierto un ruido horrendo.
XCVII.
No con menos ornato el Lusitano,
De la flota en los botes ya salia,
A encontrar en el mar al Melindano,
Con honrosa y brillante compañía.
Viene Gama, en conjunto, al modo Hispano,
Aunque es de Francia el traje que vestia,
De satin de Venecia de hilos flojos,
Del color carmesí grato á los ojos.
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