¿Y si aprovechamos las vacaciones para desconectarnos del móvil?
La época estival es momento para echar el freno, ir más despacio y aprovechar que los días son más largos para realizar actividades de ocio y al aire libre. Las vacaciones de verano se presentan como el mejor periodo del año para quitar el estrés acumulado. Por ello, es bueno desconectarnos del móvil. Esta desconexión digital, aunque a veces es difícil, ayuda a desengancharse de las nuevas tecnologías.
En los últimos años, los móviles se han convertido en fieles compañeros de viaje. Sirven casi para todo: hablar por teléfono, usar aplicaciones sociales como Whatsapp, Facebook, Twitter o Instagram, mantenernos informados o como entretenimiento con múltiples juegos.
Desconectarnos por la noche
El uso del móvil también perjudica el descanso de manera importante. Según un estudio publicado en Computers in Human Behavior sobre los impactos positivos y negativos del uso de teléfonos inteligentes y plataformas sociales, escrito por Nicola Hughes y Jolanta Burke, más del 90% de los encuestados estaría dispuesto a dormir sin tener el teléfono cerca. Las personas que participaron en el estudio llegaron a esa conclusión tras estar una semana “desconectados” durante la noche y notar los beneficios que ese acto les había proporcionado.
Entre los principales impactos positivos destacan:
- Las personas que no utilizan smartphones o teléfonos inteligentes en el dormitorio son más felices y tienen una mayor calidad de vida.
- Es más fácil desconectarnos del móvil y eliminar el riesgo de tener adicción si lo dejamos fuera de la habitación.
- La calidad del sueño mejora cuando el teléfono está fuera de la habitación.
- Descansar sin teléfonos inteligentes ayuda a tener mejor sueño, relaciones, concentración y bienestar.
Impacto negativo del teléfono móvil
El uso continuado del móvil causa una adicción que muchas veces no reconocemos, porque no somos conscientes de tenerla. Su uso compulsivo y el estrés que produce estar siempre conectado o “en línea” hacen que su desconexión sea cada vez más necesaria para la salud mental.
Según la consultora Deloitte, la mitad de las personas supera los datos de los que dispone al mes, por su uso excesivo. Además, el Smartphone ya casi no se utiliza para llamar. En España, las personas que tienen teléfonos inteligentes tienen instaladas una media de 16 aplicaciones diferentes.
En cuanto a los niños, los expertos aseguran que no deben tener un teléfono móvil inteligente antes de los 16 años, aunque es una recomendación que pocos padres cumplen. Actualmente, la mitad de los niños de once años ya tiene un Smartphone y a los 12 años ya son un 75% de los niños. Ante estos datos, es recomendable al menos restringir las horas de uso de los teléfonos, para que no les cree una adicción, y guiarles para que hagan un uso responsable.
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