Tipos de estresores laborales

En el mundo del trabajo, los estresores laborales son bastante comunes, más de lo que se podría imaginar. Esta es una realidad importante, ya que gran parte del rendimiento y el bienestar pueden verse afectados por ellos.

Aunque las causas no siempre están claras, en la mayor parte de los casos, estos estresores pueden ser fácilmente identificables e incluso solucionables. Es crucial distinguir entre el estrés laboral puntual y el sostenido. Es decir, una cosa es sufrir un pico de estrés por un proyecto concreto o acumulación excesiva de trabajo, y otra es que la ansiedad se acumule y se alargue en el tiempo, lo que puede derivar en enfermedades graves.

El trabajador puede sentir estrés cuando percibe que las demandas de su entorno exceden de manera considerable sus capacidades y recursos. Aunque a priori parece de fácil solución, no siempre lo es si las demandas del empleado y el encargado no coinciden de manera conveniente.

Los motivos que provocan estrés laboral pueden ser varios y diversos. Por ejemplo, una carga laboral excesiva suele ser muy común. También influyen la falta de recompensa o que esta sea insuficiente, la toxicidad de jefes o compañeros, la sensación de estancamiento, la falta de motivación, desarrollo profesional o control sobre las tareas.

Los Estresores Laborales

Podemos encontrar diversos tipos de estresores laborales que se engloban en tres grandes grupos principales:

Estresores Laborales Procedentes de la Organización

Estos estresores se producen en una "mala" organización. Es decir, en una empresa que diseña el trabajo de forma inadecuada, promueve un ambiente laboral poco productivo o motivador, etc. Aquí encontramos los siguientes problemas básicos:

  • Conflicto de rol: El empleado no sabe qué se espera de él en concreto; recibe órdenes contradictorias y no tiene claras sus responsabilidades.
  • Sobrecarga: Con el mal reparto de trabajo, el empleado se ve obligado a asumir responsabilidades que no le competen o para las que no está preparado.
  • Comunicación inadecuada: Se produce cuando hay problemas comunicativos entre las partes, conflictos entre departamentos, órdenes poco claras o contradictorias.
  • Falta de desarrollo: Aparece cuando la dirección de una empresa no ayuda en el desarrollo de la carrera profesional y formativa del trabajador, lo que produce insatisfacción.
  • Estructura: Problema que aparece cuando en la jerarquía las comunicaciones no llegan bien a todos los empleados.
  • Clima: El exceso de control o la tensión en el ambiente laboral pueden incluso acabar en situaciones extremas como el mobbing o el burnout.
  • Servicios: Cuando se ofrecen servicios insuficientes al empleado, como falta de cafetería, poco aparcamiento, gran distancia desde la casa del trabajador.

Estresores Laborales Procedentes del Puesto de Trabajo

El propio puesto de trabajo también puede ser un estresor laboral por diversos motivos. Veamos en qué condiciones se puede dar esta indeseable situación:

  • Inseguridad: El trabajo precario es foco de estrés.
  • Carga mental: El empleo que requiere un esfuerzo mental sostenido puede ser arriesgado.
  • Control: Aparece cuando el empleado no controla las tareas a realizar, por lo que no puede organizar su agenda y todo depende de terceros.
  • Complejidad: Aparece cuando la tarea a realizar es complicada o monótona.
  • Identidad: Sucede cuando el trabajador no conoce el impacto de su tarea en el contexto organizacional, por lo que considera que lo que hace no sirve de nada.
  • Relaciones: Aparece cuando las relaciones en el ambiente laboral, tanto con compañeros como con otros departamentos, no son adecuadas.
  • Condiciones físicas: El puesto de trabajo debe tener buena iluminación, poco ruido, temperatura adecuada.
  • Material: Aparece cuando el empleado no tiene el material adecuado para desarrollar su tarea.
  • Riesgos: Puede ser que el empleado tenga que correr riesgos físicos, como largos periodos de trabajo monótono, mala higiene postural, carga de peso excesivo, trato con materiales tóxicos.
  • Turnos: Los cambios de turno excesivos impactan negativamente a nivel psicológico y físico.
  • Remuneración: Una remuneración insuficiente impacta negativamente.
  • Horarios: Tanto la jornada prolongada como la falta de descansos y vacaciones son muy perjudiciales.

Estresores Laborales Relacionados con la Persona

Finalmente, los estresores laborales que dependen directamente del propio individuo suelen aparecer ante desajustes de las demandas en relación a su capacidad y personalidad:

  • Control emocional: Aparecen cuando una persona pierde la capacidad de mantener la calma en ciertas situaciones y no puede mantener el equilibrio.
  • Empatía: Suele darse cuando el individuo no es capaz de empatizar con compañeros, jefes, subordinados, etc.
  • Automotivación: Aparece en empleados que son capaces de dar sentido a la tarea que hacen.
  • Tesón: Suele aparecer por falta de organización y sistematización de tareas del empleado.
  • Estabilidad: El estado emocional del empleado influye en su desempeño.
  • Hábitos: La falta de hábitos saludables también es perjudicial. Es necesaria una buena alimentación, un estado físico adecuado y un descanso suficiente.

Estos son los estresores más habituales con los que los expertos se encuentran en las organizaciones. ¿Reconoces alguno de ellos en ti?

Tipos de estresores laborales
Article Number: 27470
Read. 4217 Time.
Rate this article.
Thank you for your vote.

This article was written by:

David Queraltó Torres

Contact Me.

  • Email
View More. Close.

article.Autor.author_review

Other articles written by this Author.